PISTAS PARA EL FIN DE SEMANA |
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| Deliciosos. Las monjas hacen los dulces de manera artesanal. |
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| LOS
DATOS |
. Dónde ir y qué hacer: A los monasterios y conventos de clausura de Granada, Almería y Jaén. En las tres capitales se elaboran en estas fechas ricos dulces navideños. Ésta es la excusa perfecta para visitar su patrimonio artístico y pasear por los barrios antiguos en los que están enclavados.
. Qué comprar y comer: Las monjas hacen de manera artesanal todos los productos, muchos de ellos por encargo. Son verdaderas joyas gastronómicas. Con el dinero que obtienen de los productos navideños se mantienen buena parte del año. Se pueden comprar mantecados, polvorones, alfajores, mazapanes, roscos (aceitones, de anís, de vino, de canela), yemas, pastelitos de gloria, mermeladas, licores, turrones, frutas en almíbar y escarchadas.
. Dónde se hacen los dulces: Real monasterio de la Madre de Dios Comendadoras de Santiago, monasterio de San Jerónimo, San Bernardo, Santa Catalina de Zafra y monasterio de Santa Isabel la Real, todos ellos en Granada; Santa Úrsula, Santa Teresa y convento de San Bartolomé en la provincia de Jaén; y en la de Almería, monasterio de la Encarnación de las Clarisas y Las Puras. |
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RUTA CONVENTUAL Los monasterios y conventos más dulces
Granada, Jaén y Almería cuentan con numerosas órdenes religiosas
que elaboran de manera artesanal y venden delicias navideñas
TEXTO: ANDREA G. PARRA / FOTOS: IDEAL / GRANADA Paseos para endulzar el alma. En las fechas que se avecinan hay más tiempo libre para disfrutar de la ciudad en la que se vive o para hacer algún viaje. También es tiempo de comprar polvorones, mantecados, yemas, almíbares de frutas, alfajores y muchos dulces monacales más en los conventos y monasterios de nuestras provincias. De paso se puede visitar –si se permite– la riqueza artística y arquitectónica de estos centros en los que se elaboran los deliciosos dulces.
Granada, Jaén y Almería disponen de una gran riqueza y tradición en dulces hechos por las monjas, así como de templos religiosos con una gran belleza arquitectónica enclavados en zonas históricas de las ciudades. En Granada, en el barrio del Realejo se pueden comprar estos ricos productos en el real monasterio de la Madre de Dios de las Comendadoras de Santiago. Está en la calle Santiago, 20, y el horario de venta es de 9.00 a 19.00 horas. Son famosas son frutas escarchadas y mermeladas y sus mantecados.
Tras dejar atrás el silencio del monasterio se puede dar un agradable paseo por el Realejo para después ir al monasterio de San Jerónimo, donde se elaboran ricos almíbares. En este majestuoso espacio llama la atención su gran claustro, plantado de naranjos, con una vista espectacular de la iglesia y de la galería de convalecientes.
La siguiente propuesta en esta ruta conventual nos lleva hasta la calle Gloria, concretamente al monasterio de San Bernardo, en el que la elaboración de los dulces es una verdadera obra de arte. Se pueden adquirir mantecados, polvorones, nevaditas, batatines y su especialidad más selecta es el llamado quesito de Belén. El horario es de 10.30 a 18.00 horas. No muy lejos, en la Carrera del Darro, está el monasterio de Santa Catalina de Zafra. Venden roscos de vino, polvorones, mantecados y su dulce estrella es de bizcochada de Gloria, que sólo hacen por encargo. El horario de atención al público es de 10.00 a 18.45 horas.
Tras visitar a las hermanas de la orden de las Dominicas se puede seguir el paseo por el Albaicín hacia la calle de Santa Isabel la Real, para detenerse en el monasterio de Santa Isabel la Real; sólo por ver su fachada y entrada merece la pena. En las Franciscanas Clarisas tienen roscos de anís, castañas de mazapán, hojaldrinas, cocos y pastas de turrón entre otros dulces. Se puede llamar a la puerta para comprar sus delicias desde las 9.00 hasta las 18.30 horas.
Otras hermanas que también fabrican artesanalmente dulces estos días en Granada son las Clarisas del Santo Ángel Custodio, Clarisas de la Encarnación Clarisas de la Inmaculada Concepción (Alhama de Granada) y las Capuchinas de Nuestra Señora del Espino (Chauchina).
Yemas de Santa Úrsula
En Jaén, las monjas de los antiguos conventos –de clausura– también elaboran estos días deliciosas piezas gastronómicas. Uno de esos templos es el monasterio de Santa Úrsula, cuyas yemas de Santa Úrsula están exquisitas y son muy conocidas. El convento de Las Ursulinas o de Santa Úrsula de las Madres Agustinas está en el emblemático barrio de la Magdalena. Dice la tradición que la receta de estas renombradas yemas las trajeron desde un convento del Cuzco, en Perú. Fundado en el siglo XVI, su capilla es de gran interés.
También son famosas las yemas de Santa Clara, elaboradas en el convento de las Clarisas del barrio de San Bartolomé. Muchos de estos dulces se hacen con los huevos que llevan las novias para que no llueva en su boda.
En el monasterio de Santa Teresa también hay obrador en el que se elaboran ricos dulces navideños. Fundado en 1615, presenta un gran retablo, con pinturas de Sebastián Martínez y Ambrosio de Valois. En su interior se encuentra una copia manuscrita del ‘Cántico Espiritual’, de San Juan de la Cruz. Fue el primer monasterio Carmelita dedicado a Santa Teresa. También es muy conocido por sus trabajos de confección.
Riqueza arquitectónica
En Almería las yemas más famosas y ricas se hacen en el convento de clausura de la Orden de las Concepcionistas Franciscanas, conocidas como Las Puras. El convento representa uno de los conjuntos artísticos más importantes de la ciudad. Lo declararon Bien de Interés Cultural en 1982. De la edificación, destaca la iglesia, el claustro y la zona del compás de acceso desde la calle Cervantes, con una portada del siglo XIX y el claustro posterior. En el monasterio de la Encarnación de las Clarisas, en la calle Jovellanos, también se elaboran ricos manjares navideños.
Tras saludar a las monjas con un ‘Ave María Purísima’, quienes hagan esta ruta también podrán saborear los ruidos del silencio de estos recintos de clausura y su patrimonio artístico. En muchos conventos y monasterios no se puede acceder al interior, pero los lugares donde están enclavados y sus fachadas son de una gran belleza artística. |
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