
La feria de las sirenas y los uniformes
Policías Local y Nacional, Cruz Roja, Protección Civil y Guardia Civil se despliegan por la feria
JUAN ESTEBAN POVEDA | 16 - 10 - 2010
Llegan los días grandes de la feria. Fin de semana rematado con fiesta local. Miles de personas se aglomerarán en La Vestida. Con todos los riesgos que supone una aglomeración monumental de personas para beber en abundancia. Varios centenares de profesionales y voluntarios trabajan para que el recinto ferial sea un lugar seguro y para que una vez ocurrido el incidente haya una respuesta rápida.
Antonio Ureña coordina el dispositivo de Cruz Roja. A diario hay más de cincuenta personas implicadas en el despliegue: seis unidades móviles (una de ellas es una UVI llegada de Córdoba) con sus respectivas dotaciones, más gentes para las transmisiones y otras labores. Su presencia en el ferial es permanente. «Vienen de todas las asambleas de Cruz Roja de la provincia y de Córdoba también. Especialmente implicadas con vehículos están las de Martos, Torredonjimeno y Úbeda. Los voluntarios hacen un gran trabajo estos días», indica.
No es un trabajo fácil. Hay que lidiar con borrachos, personas con los nervios a flor de piel tras una pelea, otros que lloran a moco tendido tras una caída o un corte...Mil y una situaciones con las que tienen que lidiar. Este año una de las ambulancias ya ha sufrido pinchazos en las ruedas por los vasos que se dejan tirados.
También es importante el despliegue de los voluntarios de Protección Civil. Sus chalecos naranjas se ven constantemente por el recinto. Su labor de apoyo al resto de entidades implicadas en el dispositivo es impagable.
Pero para que llegue a haber aglomeración, hay que llegar al ferial. Durante los diez días están de servicio todos los agentes de la Policía Local. En cuanto a la regulación del tráfico, los puntos neurálgicos son la confluencia de la Avenida de Granada con la Avenida de las Cruces, con la Variante Sur y con la Carretera de La Guardia, la zona junto al pórtico superior del Ferial y ante la sede de la Policía Local, la Variante Sur y la calle Arrastradero.
En carretera, la Guardia Civil hará controles de alcoholemia. Se espera que durante este fin de semana pongan toda la carne en el asador, ya que en los primeros días (puente del pilar) apenas si hubo alcoholemias reseñables. La salida de la autovía A-44 hacia la Avenida de Granada es el punto más evidente de control, pero se les podrá ver en prácticamente todos los accesos a la ciudad.
La Policía Nacional también desplaza al ferial a un buen número de agentes. A unos interesa que se los vea. A los que más, a la decena de agentes de caballería, que desde la altura de sus monturas controlan los movimientos de la multitud. Su presencia es claramente disuasoria. Hay también agentes uniformados recorriendo las calles del ferial. Pero también se ha dispuesto un servicio de funcionarios de paisano, encargados de vigilar el menudeo de drogas y otras posibles actividades delictivas. Y se montan servicios también en la plaza de toros, terreno tradicional de los carteristas, que intentan eludir a las sirenas y los uniformes.
publicidad