La emoción la puso Venegas

El Juli, Enrique Ponce y el matador de Beas salen por la puerta grande de la Alameda

ÁNGEL DEL ARCO NAVARRETE | 19 - 10 - 2010

Acabó la feria taurina de San Lucas en Jaén y claramente se puede decir que la mejor en el capítulo de toros de los últimos años. Esto ha dado lugar a que triunfaran muchos toreros y puede que excesivamente premiados con bastantes orejas. Pero es lo de menos.


Primero los de Torrealta, después los de Torrestrella y ayer los de Gavira. Con mucha nobleza los primeros; encastados y con bastante raza, los segundos, y en la línea de los primeros los de ayer.


La sorpresa la dio el joven matador de toros José Carlos Venegas, que asustó y emocionó a los espectadores, algo insólito en los tiempos que corren, jugándose la vida a carta cabal y dando un recital de valor frente al animal y su sentido del toreo. Que tiene defectos y carencias, seguro que sí, pero en el toreo lo que vale es ese esfuerzo con arrojo que impide que el público esté sentado en sus asientos.


Al rojo vivo


El impacto de Venegas puso al rojo vivo la plaza de Jaén y todos soñamos con que ese toreo se asiente de verdad y Jaén pueda tener otro torero que quieran ver los aficionados. Toreó bien con el capote, sujetó bien las zapatillas en la arena y toreó muy quieto y muy cerquita. Después con la muleta dejó sin respiración a los que estábamos en la plaza y otra vez la fiesta volvió a surgir esplendorosa con los ánimos sobrecogidos por el ímpetu de la emoción en cada embestida del bravo animal.


‘Zapatazo’ enorme el pegado por el torero de esa bella ciudad que es Beas de Segura. Le dieron una oreja después de pinchar cuatro veces hasta agarrar una gran estocada y pudieron ser dos y rabo. La plaza se convirtió en un manicomio y desde luego no fue para menos. Lo vi en Sabiote y Villacarrillo indultar sendos toros y lo esperaba en Jaén. Hay torero, y con ese valor se puede llegar muy alto. Difícil pero no imposible.


En el apartado de las figuras un Juli capaz de todo con valor y ambición. Está en la cúspide del toreo y también le vi cortar seis orejas en Valencia por las Fallas, a comienzos de una temporada triunfal. Y cierra en Jaén con cuatro. El casi paisano ha estado arrollador y es lo mejor que de él se puede decir. Momento cumbre de El Juli, eso es indiscutible. Capote, muleta y espada manejados con toda la solvencia de una figura de las grandes.


Tampoco se fue fe vacío Enrique Ponce, dos orejas en el primero le garantizó salir de la plaza a hombros. Fácil y con mucha cabeza solventó su papeleta en el ruedo que tantos triunfos ha obtenido. El segundo de su lote fue el peor, que tampoco le hizo perder los papeles al torero valenciano.


En fin, una corrida que dejó contentísimo al público y sobre todo a los que vinieron de Beas de Segura para ver a su paisano; de verdad que también se dejaron oír durante el festejo.


Ha terminado la feria que merecerá su análisis. Fue buena y sobre todo los toros mejoraron la nota de otras menos afortunadas. Desde luego, el que se ha ganado volver a hacer el paseíllo cuando se abra la plaza el año que viene es José Carlos Venegas, aunque sea para asustarnos. Se ha ganado la vuelta.

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Feria de Jaén 2009 | Redacción Ideal.es