‘La Vestida’ vuelve a la calma

Los servicios de limpieza recogen 221 toneladas de basura del recinto ferial

MÓNICA LOPERA | 20 - 10 - 2010

Después de diez días de auténtica locura, de más de una semana de diversión en la que quien más y menos se dio su vueltecita por la feria, ahora (por fin, dirán muchos) todo vuelve a la normalidad. Tras el lunes festivo que sirvió para decir definitivamente adiós a este San Lucas, llegó un martes de calma en lo que a la vida diaria de la ciudad se refiere, pero de mucho ajetreo en el recinto de ‘La Vestida’. Porque allí, para conseguir esa calma, había y todavía queda bastante trabajo por hacer.


A la hora en la que todavía, jornadas atrás, se podía encontrar a más de un joven dispuesto a tomarse la última copa, ayer el bullicio existía también, pero era de operarios. De grúas, de camiones, de furgonetas, de barrenderos, de escaleras, de cepillos de barrer... No sólo había que desmontar las casetas, quitarles todos los adornos que las han hecho únicas durante esta Feria de San Lucas, también había que recoger la basura y dejar el lugar lo más adecentado posible, una tarea ingente pero que se hizo a lo largo de la mañana de ayer gracias a que cientos de personas arrimaban el hombro desde bien temprano para acabar cuanto antes con la faena.


Por un lado, los responsables de cada caseta iban desmontando las barras, los grifos de cerveza, los farolillos, las luces y, en definitiva, todos aquellos elementos con los que quisieron personalizar su espacio para esta feria. Es lo que hacían, por ejemplo, varios miembros de la Peña Caballista, con José Blas Moya a la cabeza. «Desmontar en mucho más rápido que montar, ahora vamos mucho más deprisa y en esta mañana calculamos que lo dejaremos todo listo», aseguraba José Blas, que reconocía que, a pesar de la crisis y a pesar de haber sido una feria tan larga, el negocio no se ha dado del todo mal. «Estamos contentos, no nos podemos quejar», manifestaba.


Por otro lado, una vez que los responsables de las casetas habían recogido su basura y la habían sacado a los contenedores cercanos, eran los operarios de la empresa municipal de limpieza los que transportaban todos los sacos de residuos hasta el camión. En total, y según datos aportados por la Concejalía de Mantenimiento Urbano, han sido 221 toneladas de basura las que se han recogido. O, lo que es lo mismo, 221.000 kilos de deshechos que dan a entender que, pese a la situación económica, alguna que otra comida se ha degustado y más de una cerveza y un cubata se ha bebido.


Tarea


A eso de las once de la mañana, algunas calles (las que coinciden con la numeración más baja) ya habían sido despojadas de la mayor parte de la basura e incluso era posible transitar por ellas. Pero lo que ocurría en el resto era de locura. Había montones de basura por las calles, furgonetas cargando todo tipo de artilugios (sillas, mesas, botelleros, neveras...). Una intensa actividad en la zona de casetas que se complementaba con lo que ocurría en la zona de las atracciones. Algunas, ya a primera hora de la mañana, estaban prácticamente desmontadas y apenas si faltaba retirar el suelo. Otras se encontraban en pleno proceso con enormes grúas que retiraban los paneles... Y al lado un camión de los que barren las calles dando vueltas sin parar con la difícil misión de que no quedará ni un papel en el suelo.


Quizás los menos madrugadores fueron los de las tómbolas y puestos de comida, que prefirieron esperar a que los de la parte de abajo salieran para después poder emprender la marcha.

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Feria de Jaén 2009 | Redacción Ideal.es